Imagina que dos personas asisten al mismo cumpleaños. Una sale convencida de haber pasado una velada cálida y reveladora; la otra, con la sensación de haber estado «sobrando» todo el rato. Mismo evento, dos realidades. ¿Por qué?
La respuesta corta: porque cada una lo ha mirado a través de un sistema de significados distinto. La técnica de la rejilla es, precisamente, una herramienta para hacer visible ese sistema — el filtro silencioso a través del cual cada persona construye su mundo.
Desarrollada por el psicólogo estadounidense George A. Kelly en la década de 1950, esta técnica sigue siendo una de las herramientas más sofisticadas — y a menudo, infravaloradas — de la psicología clínica y de la investigación en personalidad.
¿Qué es la técnica de la rejilla?
La técnica de la rejilla (en inglés, Repertory Grid Technique o RepGrid) es un método de evaluación psicológica que permite explorar y cuantificar la forma en que una persona organiza su experiencia, especialmente la experiencia de sí misma y de las personas significativas de su vida.
Surge dentro de la Teoría de los Constructos Personales (TCP) formulada por Kelly en su obra The Psychology of Personal Constructs (1955). Para Kelly, cada persona es como un científico intuitivo: formula hipótesis sobre cómo funcionan las personas y el mundo, las pone a prueba en sus interacciones diarias y las revisa cuando los resultados no encajan.
Esos «marcos de hipótesis» son los constructos personales: dimensiones bipolares (cariñoso–frío, generoso–egoísta, cercano–distante) que utilizamos para anticipar el comportamiento de los demás y dar sentido a lo que nos pasa. La rejilla es el instrumento que permite extraerlos, ordenarlos y analizarlos.
"Una persona anticipa los acontecimientos construyendo sus réplicas." — George A. Kelly, Postulado fundamental de la TCP
Fundamentos teóricos: el constructivismo de Kelly
Constructivismo radical
No vemos la realidad «tal cual es», sino a través de las construcciones que cada uno elabora a lo largo de su vida. Kelly llamó a esto «alternativismo constructivo».
El hombre como científico
Para Kelly, todos somos científicos intuitivos: formulamos hipótesis sobre el mundo, las ponemos a prueba y las revisamos. La rejilla revela esas hipótesis personales.
Constructos personales
Son las dimensiones bipolares (alegre–triste, fuerte–débil, cercano–distante) con las que organizamos nuestra experiencia. Son únicos para cada persona.
Sistema de constructos
Los constructos no funcionan aislados: forman una red jerárquica e interconectada que da coherencia (o conflicto) a nuestra forma de ver el mundo.
A diferencia de las técnicas cognitivas tradicionales, que parten de modelos «correctos» de pensamiento contra los que comparar al paciente, Kelly defiende que cada sistema de constructos es válido en sí mismo. El trabajo terapéutico no consiste en sustituir construcciones «erróneas» por «correctas», sino en ampliar el repertorio de construcciones disponibles.
Anatomía de una rejilla: cómo se construye paso a paso
Aunque existen muchas variantes, la rejilla clásica se construye siguiendo seis fases bien definidas. El proceso requiere entrenamiento — una rejilla mal aplicada puede generar matrices preciosas pero clínicamente inútiles.
Elementos
Las personas, situaciones u objetos que se van a evaluar (yo actual, yo ideal, padre, madre, pareja, jefe, etc.). Suelen ser entre 8 y 15.
Constructos
Las dimensiones bipolares con las que se evalúan los elementos (extrovertido–introvertido, generoso–egoísta…). Se obtienen normalmente del propio paciente.
Puntuaciones
El paciente puntúa cada elemento en cada constructo, normalmente con una escala (1–7 o similar), generando una matriz numérica analizable.
Análisis
La matriz se procesa estadísticamente (correlaciones, análisis de componentes principales, distancias) para revelar la estructura interna del sistema.
Interpretación clínica
El terapeuta y el paciente interpretan juntos los resultados, identificando conflictos, polarizaciones y áreas de cambio posibles.
Diálogo terapéutico
Lo importante no es la matriz por sí misma, sino la conversación que abre: qué sorprende al paciente, qué reconoce, qué quiere mover.
Un ejemplo práctico
Marta, 34 años, acude a terapia por baja autoestima y dificultad para iniciar relaciones. Durante la evaluación se le pide que liste personas significativas (madre, padre, hermana, mejor amiga, ex pareja, jefa, yo actual, yo ideal).
A partir de tríadas (¿en qué se parecen dos de estas tres personas y se diferencian de la tercera?) se extraen sus constructos: «cercano–distante», «valiente–miedoso», «auténtico–postizo», «exigente–indulgente»…
Al puntuar a cada figura en cada constructo, aparece un patrón llamativo: en el constructo «valiente–miedoso», su «yo ideal» se sitúa en 7 (muy valiente) y su «yo actual» en 2. Pero también su «ex pareja» — al que describe como dañino — está en el polo «valiente». Sin saberlo, Marta está asociando «valentía» con «daño», lo que explica por qué se autosabotea cada vez que intenta avanzar.
El insight no viene de la matriz, sino de la conversación que la matriz hace posible.
Variantes y tipos de rejilla
Rejilla diádica
Centrada en una relación específica (pareja, padre-hijo, jefe-empleado). Útil para terapia de pareja y conflictos relacionales concretos.
Rejilla de implicaciones
Explora las consecuencias percibidas del cambio: «¿qué pasaría si dejaras de ser tan exigente?». Ideal para detectar resistencias al cambio.
Autocaracterización
Variante narrativa donde el paciente se describe en tercera persona. Complementa la rejilla aportando profundidad cualitativa al análisis.
Rejilla de roles
La versión clásica de Kelly (REP test): se evalúan figuras significativas (madre, mejor amigo, jefe…) para extraer los constructos personales.
Qué nos dice la rejilla: indicadores clínicos clave
El análisis de una rejilla no se limita a leer puntuaciones: se exploran patrones, distancias, correlaciones y conflictos cognitivos. Estos son algunos de los indicadores más utilizados en la práctica clínica:
Polarización extrema
- •Uso casi exclusivo de los polos (1 y 7) sin matices
- •Pensamiento dicotómico tipo «todo-o-nada»
- •Asociado a rigidez cognitiva, depresión severa o trastornos de personalidad
Distancia yo actual–yo ideal
- •Cuanto mayor la distancia, mayor el malestar percibido
- •Indicador clásico de baja autoestima y autocrítica intensa
- •Permite cuantificar el progreso terapéutico de forma objetiva
Conflictos cognitivos
- •Constructos correlacionados de forma contradictoria
- •Ej.: «ser independiente» asociado a «estar solo» y «ser feliz»
- •Explican bloqueos al cambio aparentemente irracionales
Constructos vacíos o vagos
- •Áreas donde el sistema no discrimina entre elementos
- •Pueden señalar zonas de evitación o aspectos no elaborados
- •Útiles para orientar el foco terapéutico
Aplicaciones de la técnica de la rejilla
Aunque nació en la psicoterapia, la versatilidad de la técnica ha hecho que se utilice en campos muy diferentes — desde la terapia de pareja hasta la investigación de mercado o la educación.
Clínica individual
- •Evaluación inicial del caso
- •Diagnóstico diferencial (depresión, ansiedad, TP)
- •Planificación terapéutica personalizada
- •Medición del cambio entre sesiones
- •Trabajo con baja autoestima y autocrítica
- •Detección de conflictos inconscientes
Terapia de pareja
- •Visualización de percepciones cruzadas
- •Identificación de constructos compartidos vs. divergentes
- •Trabajo con la imagen idealizada del otro
- •Detección de polarizaciones destructivas
- •Mediación de conflictos persistentes
- •Evaluación pre y post intervención
Investigación y selección
- •Estudios de personalidad y cognición
- •Evaluación en recursos humanos
- •Diseño de productos y estudios de mercado
- •Investigación educativa
- •Análisis de equipos y liderazgo
- •Validación de cambios tras intervenciones
Ventajas y limitaciones
Ventajas
- • Idiográfica: respeta la singularidad de cada persona en lugar de imponer categorías diagnósticas universales.
- • Combina lo cualitativo (lenguaje del paciente) con lo cuantitativo (matriz analizable estadísticamente).
- • Permite medir el cambio terapéutico de forma objetiva entre sesiones.
- • Reduce la deseabilidad social: es difícil «engañar» a la rejilla porque los conflictos emergen de las relaciones internas, no de las respuestas individuales.
- • Útil para investigación y evaluación más allá de la clínica.
Limitaciones
- • Requiere formación específica del terapeuta: una rejilla mal construida da resultados engañosos.
- • La aplicación completa es laboriosa (entre 60 y 120 minutos por rejilla).
- • El análisis estadístico necesita software especializado (Idiogrid, GridStat, GridSuite).
- • Pacientes con dificultades cognitivas severas o con poca capacidad de abstracción pueden tener problemas para generar constructos.
- • No sustituye al diálogo clínico: es una herramienta complementaria, no un sustituto del proceso terapéutico.
Una nota honesta sobre la evidencia
La técnica de la rejilla cuenta con más de 60 años de investigación acumulada, principalmente en el ámbito europeo (España, Reino Unido, Alemania) y latinoamericano. Diversos estudios han mostrado su utilidad para evaluar baja autoestima, depresión, trastornos de la alimentación y conflictos relacionales en pareja.
Sin embargo, no es una técnica «mainstream» en el ámbito anglosajón clínico de referencia, donde dominan los enfoques basados en cuestionarios estandarizados. Esto no resta valor a la técnica — autores como Feixas, Saúl o Botella han desarrollado versiones contemporáneas y software libre que han revitalizado su uso. Pero conviene saber que se trata de una herramienta sofisticada que rinde más en manos de un terapeuta familiarizado con el constructivismo que como prueba aislada.
Como ocurre con la terapia de la caja de arena, su poder reside menos en el «test» y más en el proceso reflexivo y dialógico que abre.
Referencias
- • Kelly, G. A. (1955). The Psychology of Personal Constructs. Norton.
- • Feixas, G., & Cornejo, J. M. (1996). Manual de la técnica de la rejilla mediante el programa RECORD v.2.0. Paidós.
- • Botella, L., & Feixas, G. (1998). La teoría de los constructos personales: aplicaciones a la práctica psicológica. Laertes.
- • Saúl, L. A., López-González, M. A., Moreno-Pulido, A., Corbella, S., Compañ, V., & Feixas, G. (2012). Bibliometric review of the Repertory Grid Technique. Journal of Constructivist Psychology, 25(2), 112–131.
- • Universitat de Barcelona — Página de recursos sobre la técnica de la rejilla del Prof. Guillem Feixas.
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